¿Cuándo dejamos de ser niños?


show
050: ¿Cuándo dejamos de ser...
Jun 20 · tiny victories.
4:20
Spotify Logo
 

Ayer, después de más de 170 kilómetros en bici, solo, sin más compañía que mis pensamientos y la carretera que cubre todo el circuito del Ironman de Niza, me dio por pasear para soltar un poco las piernas.

Y fue entonces, en ese estado casi vulnerable de agotamiento físico pero lucidez mental, cuando me encontré con tres artistas callejeros.

Uno detrás de otro.

Como si alguien me estuviera poniendo una película justo delante de mis ojos para ver si, por una vez, empezaba a mirar.

Primero, un pintor con aerosoles y las manos sucias de color.

No hablaba, no sonreía.

Solo pintaba.

Y la gente, a su alrededor, en silencio.

Hipnotizada.

Después, un hombre con un piano en mitad del paseo.

Un piano de verdad.

De esos grandes, pesados, que no se mueven por capricho.

Y ahí estaba él. Tocando solo.

Como si estuviera en su salón, practicando.

Pero no. Lo estaba compartiendo con todos.

Con una ciudad entera que iba y venía sin detenerse… hasta que lo escuchaba.

Y luego, unos metros más allá, un cantante que parecía sacado de otro siglo.

Voz desgarrada y una guitarra que parecía llevarla pegada al alma.

Y entre todos esos momentos, un niño.

Un crío que se cruzó en el plano de un vídeo que estaba grabando.

Y eso que mi primera reacción fue quitarlo: “Me está jodiendo la toma”, pensé.

Pero en cuanto hice ademán de mover la cámara… me detuve.

Y pensé:

¿En qué momento exacto decidimos que eso, la espontaneidad, la alegría, la inocencia, molestaba?

¿En qué momento empezamos a dejar de ser nosotros para convertirnos en lo que otros esperaban?

Nadie elige nacer. Ni cuándo, ni dónde. Ni con qué nombre. Ni con qué familia.

Pero sí podemos elegir no olvidar quiénes éramos antes de que nos moldearan.

Nos pasamos la vida obedeciendo normas no escritas.

Haciendo lo que se supone.

Pisando fuerte, compitiendo por todo, controlándolo todo, demostrándolo todo.

Y mientras tanto, perdemos eso que nos hacía únicos.

El niño que pintaba sin importarle si quedaba perfecto.

La niña que cantaba con los ojos cerrados sin pensar en quién la miraba.

El adolescente que soñaba con ser algo más que su nómina, sus rutinas y su rol social.

El otro día, mientras grababa aquel plano, me di cuenta de algo que ojalá no olvide nunca:

Había personas de todas partes. Niños, adultos, mujeres con velo, hombres con cámaras, ancianos, turistas…

Todos, cantando una canción de Ed Sheeran.

Nadie gritaba.

Nadie juzgaba.

Nadie discutía.

Solo estaban… juntos.

Y felices.

Por cinco minutos.

Sin política.

Sin etiquetas.

Sin superioridades morales.

Tan fácil.

Tan jodidamente fácil.

Y a la vez… tan lejano.

Quizá crecer no era esto.

Quizá no se trataba de coleccionar responsabilidades, de convertirnos en engranajes sin alma.

Quizá solo había que recordarse a uno mismo que, en el fondo, seguimos siendo ese niño.

Solo que ahora… cuesta escucharlo.

Y cuando la vida se te vuelva gris, o pesada, o absurda, busca arte.

Pinta. Escucha música. Corre. Haz algo que no tenga ningún propósito más que hacerte sentir vivo.

Y si ves a un niño cruzándose en tu plano…

Déjalo estar.

Porque quizá no lo está estropeando.

Quizá te está enseñando lo que tú ya no sabías ver.

Mis 3 tiny victories

  1. Hacer el circuito más duro que he hecho hasta la fecha en bici.
  2. Entender que las ganas lo son todo.
  3. Disfrutar de este viaje.

Mi pregunta incómoda

¿Tu niño interior sigue ahí o lo abandonaste hace tiempo?

Tiny Victories

Read more from Tiny Victories

094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...

093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...

092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...