|
Nos han vendido que hacerlo solo es sinónimo de fuerza. Que pedir ayuda es sinónimo de debilidad. Que si no puedes tú, es que no vales, ¿te suena? Y así, miles de personas se queman intentando demostrarle al mundo que no necesitan a nadie. Entrenan solos, planifican solos, se frustran solos. Y cuando fallan… lo viven también en silencio o peor aún, echan balones fuera con frases cómo: "Yo no necesito tanto, con 2 meses antes de verano me vale para estar en forma" "Ese que está fuerte se pincha" "Yo es que estoy bien así" Y no lo consiguen no por falta de capacidad. Sino porque tienen tanto ego que si pudieran hacerse una autofelación, serían putas amebas. La necesidad de hacerlo todo tú mismo y de ese ego desmedido nace del miedo: miedo a perder control, miedo a que alguien vea tus fallos, miedo a admitir que no sabes tanto como creías. Pero ese mismo miedo es el que te mantiene estancado. El ser humano es un ser social. Necesitamos exposición: a feedback, a corrección, a exigencia. La mirada externa no te quita control. Te da perspectiva. Y sin perspectiva, el progreso es nulo. Yo también pasé por ahí. Durante años planificaba mis entrenamientos solo. Leía, probaba, ajustaba, me obsesionaba. Creía que tener el control absoluto era lo que me haría avanzar. Hasta que me topé con un muro. Ni más fuerza, ni más kilómetros, ni más disciplina. Nada cambiaba. Un día un amigo —entrenador, además— me dijo algo que me dolió, pero que tenía toda la razón: “Tu problema es la falta de conocimiento, es tu falta de humildad.” Y lo entendí. Quería mejorar, sí. Pero no estaba dispuesto a dejar que nadie me mostrara otra forma. Cuando finalmente lo hice, cuando dejé que alguien me observara desde fuera, entendí que no era menos válido por necesitar un guía. Era más inteligente. Y por fin avancé. Por eso en FLOW no entrenas solo. No porque no puedas, sino porque no deberías. Aquí no trabajamos con rutinas genéricas, ni con plantillas sin contexto. Trabajamos contigo, con tu realidad, con tus errores y tus aciertos. Y te acompañamos en todo el proceso: para que el cansancio no se convierta en desmotivación, para que la duda no se convierta en abandono. A veces lo que necesitas no es más esfuerzo, sino alguien que te recuerde por qué empezaste. Entrenar en silencio puede parecer admirable. Pero a largo plazo, se vuelve insostenible. El progreso compartido se multiplica. La exigencia compartida te hace más fuerte. Y el apoyo compartido te mantiene en pie cuando tú solo no puedes. Porque solo llegas antes. Pero acompañado, llegas más lejos. |
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...