|
Hay algo que nunca me habían contado sobre perseguir tus sueños. Algo que no sale en los libros de autoayuda ni en los podcasts de desarrollo personal. Que cuanta más gente te admira, más difícil es saber quién se quedaría si no tuvieras nada que ofrecer. Que cuanto más alto subes, más miedo da permitir que alguien te vea caer. Hace unos días vi por tercera vez la última película de Spiderman. Y no por los efectos especiales, ni por los tres Spideys en pantalla, ni por nostalgia. Sino porque, por primera vez, no me vi reflejado en el superhéroe. Me vi en Peter Parker. El chaval que hay detrás del superhéroe enmascarado. El que, para proteger a los que ama, se convence de que lo mejor que puede hacer… es alejarse. Porque estar cerca de él es peligroso. Porque nadie merece cargar con su sombra. Porque quien se acerque acabará herido. Y me di cuenta de algo que me dolió más de lo que estoy dispuesto a admitir en voz alta: Yo también he aprendido a protegerme así. Con trabajo. Con metas. Con excusas bien vestidas de “quiero lo mejor para ti”. Con un estilo de vida tan exigente que apenas deja hueco para la intimidad real. Con una armadura que pesa tanto como el traje de Ironman, pero que no brilla. Solo me esconde. Y lo más jodido de todo es que ni siquiera soy un superhéroe. Solo soy un tipo que hace algún Ironman de vez en cuando y que intenta inspirar con lo que hace. Un tipo que intenta demostrar que se puede. Que no necesitas superpoderes. Pero que, en el fondo, también se rompe. También llora. También se siente solo. Aunque por fuera parezca que lo tiene todo. Porque hay una parte de mí que siente que si alguien se acercara demasiado, vería lo frágil que soy. Y entonces se iría. O peor aún… se quedaría. Y yo tendría que dejarme cuidar. Dejarme ver. Bajar la guardia. Y eso da más miedo que cualquier línea de meta. Esta no es una carta para que me digas que todo irá bien. Ni para que me recuerdes lo fuerte que soy. Es simplemente una forma de recordarte, y de recordarme, que incluso quienes más brillan por fuera, pueden sentirse perdidos por dentro. Que incluso los que inspiran, también necesitan que alguien los mire a los ojos y les diga: No tienes que hacerlo solo. Peter Parker lo entendió al final. Y yo… Yo estoy en ello. Gracias por estar ahí, aunque a veces parezca que me escondo. Gracias por quedarte, incluso cuando alejo a todo el mundo. Gracias por leer hasta aquí. Eso, aunque no lo sepas, me salva más de lo que imaginas. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda¿A cuántas personas has alejado por miedo a que se queden y vean quién eres de verdad? |
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...