Esto es lo que he aprendido después de 4 años compitiendo
|
|
Dentro de dos semanas competiré en el Mundial de Ironman 70.3 y, después de cuatro años metido en todo esto, probablemente algunos de mis mayores aprendizajes no tengan absolutamente nada que ver con nadar, rodar subido en una bicicleta o correr.
De hecho, los que voy a compartirte estas próximas dos semanas, no tienen nada que ver.
Tienen que ver con las personas. Con quién entra en tu vida, con quién se queda y, sobre todo, con aprender a distinguir entre alguien que simplemente está a tu lado y alguien que realmente está contigo.
Durante mucho tiempo pensé que una buena relación era aquella en la que existía apoyo incondicional. Sin embargo, desde el principio puse en jaque esta creencia.
No necesitas a alguien que apoye todo lo que haces. Necesitas personas capaces de decirte: Ey, aquí te estás equivocando, aunque te joda escucharlo. De hecho, especialmente cuando te jode escucharlo.
Porque cualquiera puede aplaudirte cuando haces exactamente lo que quieres hacer. Eso no requiere demasiado amor; a veces solo requiere querer evitar un conflicto.
La persona que te quiere de verdad corre un riesgo mucho mayor: prefiere incomodarte antes que verte equivocarte en silencio.
Alguien que te dice que sí a todo, puede verte caminar hacia un precipicio y seguir diciéndote que confía en ti. Alguien que te quiere te agarra del brazo, aunque sepa que quizá te enfades con él durante diez minutos.
No te deja caer.
Con los años también he aprendido otra diferencia que me parece todavía más importante: que alguien aparezca en tu vida no significa necesariamente que te haya elegido.
Hay gente que llega cuando está sola, cuando acaba de salir de una relación, cuando necesita apoyo o cuando su vida tiene un agujero y tú encajas perfectamente dentro. Durante un tiempo parece conexión, parece química, incluso parece amor.
Hasta que su vida vuelve a llenarse.
Entonces empiezas a pasar lentamente del centro de su vida al borde de su agenda. Sin conversación, sin pelea y muchas veces sin que nadie diga absolutamente nada.
Ahí entiendes algo bastante incómodo: quizá nunca te eligieron a ti. Quizá simplemente necesitaban a alguien y tú estabas allí.
Elegir a una persona significa hacerlo también cuando existen alternativas, cuando hacerlo tiene un coste y cuando decirte que sí significa tener que decirle no a otras cosas. Y esto sirve para una pareja, pero también para una amistad, para un socio o para cualquier persona que decidas mantener cerca.
Por eso cada vez valoro menos cuánta gente tengo alrededor y mucho más qué tipo de relación existe con esa gente. Personas que me dicen la verdad, personas que agradecen, personas que aparecen y personas con las que puedo ser exactamente quien soy sin sentir que tengo que rebajarme para no incomodarlas.
Porque hay otra señal sencilla que cada vez observo más: la gratitud.
Un gracias parece una gilipollez, pero no lo es. Cada vez está más infravalorado.
Cuando alguien hace algo por ti y ni siquiera existe un reconocimiento, lo que probablemente está comunicando es que consideraba aquello una obligación. Y nadie quiere sentirse una obligación dentro de la vida de otra persona.
Muchísimas buenas relaciones no terminan por una gran traición. Mueren lentamente por cosas mucho más pequeñas: porque uno siempre llama, uno siempre pregunta, uno siempre ayuda, uno siempre aparece… hasta que un día deja de hacerlo.
No necesariamente porque haya cambiado, sino porque se ha vaciado.
Supongo que crecer también ha sido aprender esto: no necesitas rodearte de personas que hagan tu vida más cómoda. Necesitas personas que hagan tu vida más verdadera.
Gente que te permita ser tu mismo, pero que también te empuje hacia una mejor versión de ti. Gente cuya presencia haga que te guste más la persona que eres cuando estás con ellos.
Dentro de dos semanas habrá muchísima gente pendiente de una clasificación, un tiempo o una posición. Yo también competiré por todo eso, pero cuatro años después tengo bastante claro que algunas de las decisiones más importantes que he tomado durante este camino no han sucedido dentro de una carrera.
Han sido decidir quién merece caminar conmigo y quién no.
Si tienes cerca a alguien que alguna vez te dijo algo que necesitabas escuchar cuando habría sido mucho más fácil darte la razón, entonces quizá hoy sea un buen día para darle las gracias.
El jueves te cuento más aprendizajes. Prepara café.
Puedes agendar tu llamada de ADMISIÓN AQUÍ.
![]() |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
Pensaba que todo esto iba de ser un IRONMANtiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| SEPTIEMBRE 11, 2026 147: Pensaba que todo esto i... Sep 11 · tiny victories. 4:23 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. Dentro de dos días competiré en un Mundial de Ironman 70.3. Hace cuatro años ni siquiera existía esta versión de mi vida y, si pudiera sentarme hoy delante del Pablo que empezó todo esto, creo que le haría bastante gracia saber cuáles terminarían siendo las cosas...
La confianza se demuestratiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| SEPTIEMBRE 7, 2026 146: La confianza se demuest... Sep 7 · tiny victories. 4:17 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. Creo que durante años entendí mal qué significaba tener confianza en uno mismo. Pensaba que era creer mucho en ti, pensar que si quieres puedes, hablarte bien, visualizar o repetirte una y otra vez que estás preparado. Ahora creo que la verdadera confianza aparece con menos...
Siempre te quedarán movimientostiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| SEPTIEMBRE 3, 2026 145: Siempre te quedarán mov... Sep 3 · tiny victories. 4:54 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. El segundo aprendizaje que me llevo de estos cuatro años compitiendo, creo que es mejor ilustrarlo con otro deporte, poco reconocido, y que físicamente no,pero cognitivamente es de los más duros.Hay una idea del ajedrez que llevo días teniendo en la cabeza. En cualquier partida...