|
A veces siento que nadie nos enseñó qué hacer con nuestro sufrimiento. No hablo de cuando de pequeños nos dábamos un golpe y nos consolaban con una caricia y un abrazo. Hablo de esa versión, pero en la edad adulta. Ese abrazo o caricia cuando te rompen el corazón ayuda, pero no del todo. De ese cansancio constante por intentar encajar en este mundo. De las decepciones que no compartes. De las cosas que te callas porque “tampoco es para tanto”. De lo que sigues arrastrando mientras haces como que todo va bien. Y lo entiendo. Porque he estado ahí. Estoy ahí, de hecho. Seguir funcionando por fuera mientras por dentro no sabes ni para qué. Levantarte con el cuerpo lleno de excusas y magulladuras, pero salir ahí fuera a dar la cara. Ir al gimnasio. Entrenar. Trabajar. Dobles sesiones. Responder mensajes. Escribir. Escuchar. Cumplir. Pero sin ganas. Sin ilusión. Sin dirección. Y llega un momento en el que te preguntas: ¿Para qué sigo haciendo todo esto? Y no tienes respuesta. Solo sabes que algo dentro se está apagando. Y que nadie parece notarlo. Si estás ahí ahora mismo, quiero decirte algo: No estás solo. Y no eres más o menos por sentirte así. Más débil o fuerte. Lo que estás viviendo no significa que estés roto. Significa que estás vivo. Y vivir, a veces (muchas veces), duele. Pero no dejes que ese dolor se quede ahí quieto. Haz algo con él. Es tu deber y tu responsabilidad. Tu prioridad número uno de la lista. Escríbelo. Entrénalo. Habla con alguien. Pon toda esa energía en algo que te importe. Porque si no haces nada, ese dolor empieza a pesarte. Y cuando pesa demasiado, es muy difícil salir a flote. Lo único que quieres es dejarlo todo. Mandarlo todo a tomar por culo. Y no, no tienes que caer en esa tentativa. La vida siempre tiene razón, pero no siempre gana. El amor funciona al revés. No siempre tiene la razón, pero siempre acaba ganando. El compañero de clase que todos hemos tenido que no había estudiado y sacaba dieces. Pues como ese. Solo necesitas encontrar una razón real para seguir. Una que no dependa de lo que consigas. Ni de lo que piensen los demás. Sino de ti. De quién eres. Y de quién quieres llegar ser. Yo también he estado en ese punto. Y si algo me ayudó a salir, fue esto: Darle un sentido a lo que me estaba pasando. Encontrar de qué estaba huyendo. Y convertir lo que dolía en una forma de entender a los demás. Y en una forma de entenderme a mí. No hace falta que tengas todas las respuestas. Solo una. Una pequeña razón para seguir hoy. Y si no la encuentras, escríbeme. O vuelve a leer esto. O simplemente descansa. Pero no tires la toalla. Porque no sabes a cuántas personas vas a ayudar un día solo por no haberte rendido hoy. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda¿Qué estás haciendo con lo que te duele? |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...
Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...
Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...