|
¿Y si esta es la parte que te toca vivir? Hace unos días leí algo que me dejó en silencio y pensando por un tiempo. Decía: “You already know it’s going to take years. That’s not the problem. The problem is you’re still hoping there’s a shortcut.” Joder. Me tocó porque es exactamente lo que siento cada mañana al mirar el calendario. Faltan menos de 4 meses para el Mundial de Ironman en Niza. Y no hay atajos. No los hubo cuando me rompí en pedazos antes de empezar toda esta aventura. No los hubo cuando empecé a dudar y a dejar aflorar mis inseguridades. No los hubo cuando sentí que el cuerpo no me daba para más. Y no los hay ahora. Tampoco hubo aplausos en los días en los que solo entrenaba y dormía. Nadie me escribió cuando madrugué por quinta vez esa semana para nadar en una piscina helada. No hubo likes por quedarme en casa descansando mientras mis amigos salían. Nadie celebró la parte más jodida: la parte en la que parece que no pasa nada. Pero ahora, desde este lado, te lo puedo decir con total certeza: esa es precisamente la parte que más importa. Porque ahí es donde se cuece todo. Donde decides si de verdad vas a vivir alineado con el propósito que dices tener. O si solo es pura charlatanería encubriendo todos tus miedos. Donde nadie te ve, pero tú sabes si estás siendo coherente. Donde te enfrentas a la única pregunta que de verdad importa: ¿Lo quieres o solo te gusta la idea de quererlo? Llevo años persiguiendo algo que no sabía si era posible. Y cada vez que me caía, pensaba: “Esto no puede acabar aquí.” Pero una parte de mí también buscaba un plan B. Algo más cómodo. Una excusa elegante. Un camino alternativo para no tener que enfrentarme al miedo de no ser suficiente. Y esa parte… sigue ahí. Sigue apareciendo cuando el cuerpo no responde. Cuando las ganas flaquean. Cuando la mente empieza a gritar que quizás no vales tanto como creías. Pero ahora sé que no se trata de eliminar esa voz. Se trata de entrenar otra más fuerte: la que te recuerda por qué empezaste. La que no negocia con la pereza. La que no se rinde por orgullo, sino por respeto a todo el tiempo que ya invertiste. A veces la victoria más pequeña es simplemente no abandonar. Es elegir sufrir ahora, en vez de lamentarlo después. Es repetir en silencio hasta que un día el silencio se convierte en respeto. Y el respeto, en paz. Hoy no quiero animarte a ir más rápido. Solo quiero recordarte que esto va a doler. Y que eso es lo que lo hace real. Porque si fuera fácil, no estarías aquí. Estarías en otro sitio, más cómodo… y mucho más vacío. Así que si estás en esa parte en la que no pasa nada… Quédate. Respira. Y no cambies de plan. Porque el tiempo va a pasar igual. Y cuando mires atrás, lo único que de verdad va a importar es si fuiste capaz de sostenerte cuando nadie miraba. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda ¿Qué es lo mínimo que puedes hacer para empezar a mejorar tu vida? |
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...