|
Hace unos días entramos en octubre. Si las matemáticas no me fallan, quedan tres meses para que termine el año. Tres meses para decidir cómo vas a recordar el 2025. Este es el punto donde la comodidad empieza a susurrarte al oído. Otro año más. Te dice que ya has hecho suficiente. Que te tomes un descanso. Que empieces otra vez el año que viene, con más ganas, con más energía. Pero ese susurro… ese puto susurro ha matado más sueños que el fracaso. No lo escuches. No te atrevas a desperdiciar el tramo final. Porque estos 90 días pueden separarte de todos los demás. El impulso se acumula. Los hábitos se acumulan. La disciplina se acumula. En enero podrías estar ya por delante del 99% de la gente. “El año que viene será mi año”. Que le jodan a eso. Haz que este año sea tu año. El 23 de noviembre compito en el Ironman de Cozumel. Tuve que alargar la temporada por lo que pasó en Niza. Tengo un vídeo pendiente para esta semana. Un año entero preparando ese día, y todo se fue a la mierda en cuestión de minutos. Y, sin embargo, por muy loco y poco creíble que pueda parecer, no cambiaría nada. Porque lo que pasó me hizo ver muchas cosas que antes no veía. Me hizo entender que el camino no siempre se trata de demostrarle nada a nadie, sino de ganarte tu sitio, una y otra vez. Hoy sigo entrenando. Cansado, pero agradecido. Con el cuerpo al límite, pero con la cabeza más despejada que nunca. Y no porque busque revancha, sino porque quiero cerrar este año sabiendo que lo di todo. Que no me rendí cuando más fácil era bajar el ritmo. Así que, a todo aquél que me esté leyendo o escuchando, cada uno de nosotros lleva una guerra dentro. Entre quién es, y quién sabe que se supone que debe ser. Y en ambos escenarios vas a sufrir igual. O sufres de disciplina. O sufres de arrepentimiento. Pero solo una de esas dos montañas guarda las mejores vistas. Elige sabiamente. Ah, y no aflojes ahora. Porque, sea lo que sea que estés haciendo, lo que quieras empezar, o lo que lleves años construyendo… estamos juntos en esto. |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
Justin Bieber no es híbridotiempo de lectura 5 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 16, 2026 115: Justin Bieber no es híb... Apr 16 · tiny victories. 5:42 Llevo tres días escuchando en bucle a Justin desde su actuación en Coachella, pero no por el morbo ni por el debate fácil de si fue un genio o un vago, ni siquiera por el MacBook, el show o los millones que cobró, sino por lo que había debajo de todo eso, porque la mayoría de la gente vio a un tío subirse a uno de los escenarios...
Una oda a la amistadtiempo de lectura 4 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 13, 2026 114: Una oda a la amistad Apr 12 · tiny victories. 4:01 Ayer salí del cine con una sensación rara en el cuerpo después de ver Project Hail Mary, protagonizada por Ryan Gosling. Rara en el buen sentido. De esas que no sabes muy bien cómo explicar sin que suene cursi o exagerado, pero que se te queda dentro dando vueltas durante horas, incluso días. No es solo una película de ciencia ficción. Es una...
Nunca pensé aprender esto en una piscina públicatiempo de lectura 5 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 9, 2026 Nunca pensé aprender esto en... Apr 9 · tiny victories. 4:46 Te voy a decir algo que probablemente no esperabas aprender entrenando en una piscina pública: Educación, saber estar y sentido común. O mejor dicho, lo que la gente refleja cuando nadie les está mirando de verdad. El otro día entré a entrenar como cualquier otro día, con el gorro, las gafas, el reloj listo y...