|
Esta ha sido mi media los últimos días desde que el viernes me comprara el nuevo iPhone. Estoy siendo más consciente del uso, de no llevarme el teléfono a todos lados, me he puesto los iconos y las pantallas en blanco y negro; un modo descanso que inutiliza el iPhone a partir de las 22:00; y dejando los domingos hasta la hora de comer sin usar. De momento, la cosa marcha, aunque sea a fuego lento.
¿Te gusta lo que haces?Tiempo de lectura 5 minutos La pregunta del título parece inofensiva, pero no lo es. La mayoría responde rápido. Casi por inercia. Y casi siempre con excusas bien maquilladas: “bueno, no está mal”, “es lo que hay ahora”, “me da estabilidad”. Hay una historia de dos canteros, que leí por primera vez en el libro de Simon Sinek, Start With Why: Considera la historia de dos canteros.
Te acercas al primero y le preguntas:
—«¿Te gusta tu trabajo?»
Levanta la vista y responde:
—«Llevo construyendo este muro desde que puedo recordar. El trabajo es monótono. Paso el día entero bajo un sol abrasador. Las piedras pesan mucho y levantarlas día tras día puede destrozarte la espalda. Ni siquiera estoy seguro de que este proyecto se termine en vida. Pero es un trabajo. Paga las facturas».
Le das las gracias y sigues caminando.
Unos treinta metros más adelante te acercas a un segundo cantero y le haces la misma pregunta:
—«¿Te gusta tu trabajo?»
Levanta la vista y responde:
—«Me encanta mi trabajo. Estoy construyendo una catedral. Sí, llevo trabajando en este muro desde que puedo recordar, y sí, a veces el trabajo es monótono. Paso el día entero bajo un sol abrasador. Las piedras pesan mucho y levantarlas día tras día puede destrozarte la espalda. Ni siquiera estoy seguro de que este proyecto se termine en vida. Pero estoy construyendo una catedral».
Los dos hacen exactamente lo mismo. Mismas piedras. Mismo calor. Mismo esfuerzo físico. Misma incertidumbre de si verán el trabajo terminado algún día. El primero te dice que está levantando un muro. Que es pesado, monótono y que al menos paga las facturas. El segundo te dice que está construyendo una catedral. El trabajo es idéntico, sin embargo la diferencia es brutal. La enseñanza aquí es sencilla y jodidamente incómoda: no es lo que haces, es desde dónde lo haces. No es un eslogan. No es motivación barata. El cómo llegas a ello son las acciones. Y los que haceres son los resultados visibles: tu trabajo, tu producto, tu cuerpo, tu manera de comunicarte, tu forma de vivir. Y aquí viene la parte que casi nadie quiere aceptar: la autenticidad no ocurre en lo que dices creer, ocurre en lo que haces cada día. No porque su producto sea mejor o peor —eso lo dictamina el mercado—, sino porque no necesita fingir. Cuando crees, no fuerzas. Cuando crees, conectas. Y cuando conectas, aparece la confianza. A hacer lo mínimo suficiente para sobrevivir otra semana más. Y esto no va solo de negocios. Aún estoy bastante verde ahí, para serte sincero. Va de entrenamiento, de relaciones, de cómo pasas tus días. o entrenar para convertirte en alguien que está cada vez más cerca de convertirse en quien dice querer ser. Puedes trabajar para llegar a fin de mes… o trabajar para construir algo que te trascienda, aunque no veas el final. Por eso, cuando alguien me pregunta si me gusta lo que hago, no pienso en tareas. Pienso en el para qué. Tener un propósito no te quita el cansancio, pero te aseguro que ayuda y mucho a camuflarlo. Si lo que haces te pesa más de lo que te llena, quizá no estés en el lugar equivocado. Quizá solo estás construyendo muros cuando en el fondo quieres levantar una catedral. Y como en casi todo en la vida, empieza por dar un pequeño paso. Colocar un pequeño ladrillo. Conseguir una pequeña victoria. Ahí suele empezar todo. |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...
Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...
Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...