Hay una frase que escuché hace años y se me quedó clavada: “La gente no muere cuando tiene que morir. Muere cuando ya no tiene ganas de vivir.” Morimos cuando dejamos de intentarlo. Cuando empezamos a conformarnos. Cuando el “mañana empiezo” se convierte en nuestra rutina. Una lista de cosas que vamos a hacer en cuanto todo esté en orden. Cuando tenga tiempo. Cuando esté más motivado. Cuando se alineen los planetas. Cuando me sienta preparado. Spoiler: eso no va a pasar. Y lo sabes. Llevas tiempo diciéndote la misma historia. Y cada día se parece más al anterior. Y aún así, sigues esperando ese día perfecto. El lunes. El mes que viene. Enero. Y mientras tanto, el reloj corre. Tus músculos se atrofian. Tus sueños se enfrían. Tu energía se apaga. No por mala suerte. No porque no puedas. Sino porque no empiezas. ¿Y sabes qué es lo jodido? Que ya lo has hecho antes. Ya te prometiste que esta vez sí. Que ibas a entrenar. Que ibas a dejar de sabotearte. Que ibas a construir esa versión de ti que tanto te gustaría respetar. Pero bastó un día complicado, una excusa convincente, una noche sin dormir… para volver atrás. Y ahí sigues. Esperando. Como si el tiempo te debiera algo. Como si el futuro fuera a venir a rescatarte. Pero no va a pasar. Porque el futuro no existe. Solo tienes una cosa: HoyEste día. Esta hora. Este cuerpo. ¿Quieres dejar de postergarlo todo? Entonces vas a tener que aceptar una verdad incómoda: Nada va a salir perfecto. Vas a fallar. Vas a fallarte. Y vas a sentir que no sirve de nada. Pero eso es el proceso. Ahí es donde pasa la magia. No en los días donde todo fluye. Sino en los días en los que no te apetece, pero aún así lo haces. Pequeñas. Feas. Invisibles. Pero tuyas. Hoy no necesitas un plan maestro. Ni un calendario nuevo. Ni una playlist épica. Salir a correr aunque solo sea 10 minutos. Preparar una comida decente. Dormir 30 minutos antes. No mirar el móvil en la primera hora del día. Levantarte de la silla y moverte un poco. Lo mínimo. Pero hecho. Y mañana, repetir. No por motivación. Sino por respeto. A ti. A tu vida. A ese niño o niña que un día soñó con ser fuerte, libre y valiente. Hazlo por él. Hazlo por ella. Hazlo por ti. Porque el tiempo va a pasar igual. La única diferencia será si lo usas como excusa… o como trampolín. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda¿Cuánto de cómodo te sientes al decir que "no" a los demás? |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...
Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...
Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...