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Otra semana más. Esta la verdad que con el piloto automático puesto. Hay semanas en las que sobre todo, si el tiempo no acompaña, activo el modo legionario y simplemente cumplo con lo que toca. De hecho, mañana cuando leas esto (o me escuches), la cuenta volverá a estar en cero. Y me parece que va a tocar dejar activado el modo soldado otra semana más, porque con este tiempo... Antes de contarte cómo he conseguido recuperar el maravilloso hábito de madrugar, mañana voy a subir a mi instagram un reels sobre cómo (bajo mi humilde opinión) debería entrenar un atleta híbrido. Me lo pedisteis muchos en mi última publicación, así que me toca cumplir. Y ahora sí, vamos con el plato fuerte de esta entrada. Madrugar no es obligatorio. Eso para empezar. Puedes leerte el famoso libro de "El club de las 5 de la mañana", pensar que dormir es de cobardes o haber escuchado el famoso discurso de Kobe Bryant sobre su rutina, que sigue sin ser obligatorio. Insisto, no tienes por qué madrugar para tener éxito, ser una persona honrada y estar orgulloso de ti mismo. Ahora bien amigo mío, la sensación de madrugar y llevarle X horas de ventaja al mundo, es indescriptible. Ir conduciendo al trabajo a las 9 de la mañana, sabiendo que ya has entrenado, has disfrutado de un café en soledad, leyendo, meditando o simplemente, estando. Preparar la comida del día y el desayuno de los niños. Haber llevado a tus hijos al cole. ¿Sigo? A veces, simplemente, madrugar es más que necesario. Y otras, no tanto. Así que si decides intentarlo, así es cómo tú puedes conseguirlo: Primero hay que gestionar cómo y cuándo te vas a ir a dormir.
Haz esto durante 3 días seguidos y a ver qué pasa. Y esto te lo dejo de regalo: Tienes que creer en ti. Que eres la persona indicada para hacer lo que tienes que hacer. Que nadie más lo va a hacer por ti. Se trata de asumir el compromiso, de poner el esfuerzo, de construir paso a paso. Lo que estás buscando no va a aparecer de la nada. Lo que quieres crear no va a suceder solo. Depende de ti. Siempre dependió de ti. Siempre fue tu responsabilidad. Siempre fuiste tú. No necesitas motivación. Necesitas motivos. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda¿Dónde están los propósitos que ibas a cumplir este año? |
095: Una rebelión contra la... Jan 29 · tiny victories. 4:01 Hay algo que llevo tiempo viendo y que cada vez me cuesta más ignorar.El sector del entrenamiento está en horas bajas. Mucho ruido. Mucho postureo. Mucha promesa vacía. Programas baratos, procesos mediocres y servicios que confunden profesionalidad invirtiendo más horas en la puesta en escena, que en la calidad de lo que ofrecen. Y lo peor no es eso. Lo peor es que lo hemos normalizado. Yo no soy de quejarme. Nunca lo he sido. Odio...
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...