Así piensa un mediocre (no te ofendas)


Vaya fin de semana.

Ayer llegué de noche de un viaje express improvisado.

Era la maratón de Barcelona y si el año pasado fue especial (puedes ver aquí a que me refiero),

este año ha sido absolutamente mágico. Y lo he vuelto a grabar todo desde dentro.

Ayer estuve en Barcelona apoyando y corriendo unos kilómetros,

con un amigo en su primera maratón (3:09:58) y dando una sorpresa a una de mis atletas del equipo.

Su cara al verme en el kilómetro 31 fue una obra de arte.

Qué momento.

Hacer Madrid-Barcelona para ese efímero instante, mereció la pena.

4:06:32 en meta en su primera maratón después de un cruzado roto.

Pero es que aún ocurrieron más cosas.

Mientras en Barcelona se corría la maratón,

en Zaragoza otros dos pupilos reventaban sus marcas en la media maratón:

  1. Manu: 1:24:28
  2. Javi: 1:27:25

Y en Badajoz, alguien muy especial para mí y después de toda una vida dándole la espalda,

Isra se marcó su primera media por debajo de las dos horas.

Y en la 15K MetLife de Madrid otros 4 pupilos más haciendo lo que toca.

Menudo domingo.

Todas estas personas tienen una cosa en común: determinación.

Cuando conocí a cada una de ellas en la llamada de admisión para entrar en FLOW Performance,

conocí su caso y les fuí muy claro: si das tu 100% nosotros vamos a dar el doble.

Dicho y hecho.

Y es que cada vez lo tengo más claro.

Si haces lo que hace todo el mundo, obtendrás lo que obtiene todo el mundo.

Es así de simple.

Shane Parrish lo menciona a la perfección en su libro "Pensar con claridad".

La mayoría de la gente vive atrapada en cuatro cadenas invisibles que condicionan cada decisión que toman sin que se den cuenta:

  1. Reacción emocional predeterminada: Actúan por impulso, sin cuestionar si su respuesta es la mejor. Se cabrean porque su jefe les dice algo que no les gusta, se desmotivan cuando no ven resultados rápidos en el gimnasio, se rinden en cuanto sienten que algo es difícil. Nunca se paran a pensar si hay otra manera de reaccionar, solo siguen el piloto automático de sus emociones.
  2. Ego predeterminado: Se creen más listos de lo que son. Prefieren aferrarse a su opinión que aceptar que pueden estar equivocados. Como cuando alguien les da un consejo sobre su entreno y, en lugar de considerarlo, responden con un “yo ya sé lo que hago”. O cuando siguen con un trabajo que odian porque admitir que tomaron una mala decisión les duele más que cambiar de rumbo.
  3. Convención social predeterminada: Hacen lo que hace la mayoría. No porque sea lo correcto, sino porque es lo seguro. Se meten en una hipoteca porque “es lo que hay que hacer”, comen mal porque “así come todo el mundo”, evitan empezar un negocio porque “es arriesgado”. No eligen, simplemente copian lo que ven sin cuestionarlo.
  4. Inercia predeterminada: Siguen igual que siempre porque cambiar requiere esfuerzo y responsabilidad. Se dicen que “el lunes empiezo la dieta”, pero ese lunes nunca llega. Siguen en relaciones que no les aportan nada porque “ya llevan muchos años juntos”. Se quejan de su vida, pero no hacen nada para cambiarla porque moverse duele más que quedarse donde están.

Si te dejas llevar por estas fuerzas, solo eres uno más en la masa.

No destacas, no progresas, no consigues nada que valga la pena.

Y lo peor es que ni siquiera te das cuenta de que vives con el freno de mano puesto.

Pensar con claridad significa cortar esas cadenas.

Significa preguntarte si estás tomando decisiones porque son las correctas o porque son las cómodas.

Significa atreverte a desafiar la norma, aunque eso signifique quedar mal, que te critiquen o que te llamen loco.

La realidad es esta: si quieres resultados por encima de la media, no puedes actuar como la media.

Y eso implica asumir que no vas a encajar con todos, que vas a incomodar a algunos y que no todo el mundo te va a entender.

Pero también significa que vas a avanzar mientras el resto sigue en el mismo sitio.

Salir de la corriente no es fácil.

Pero quedarte en ella te asegura una vida de mediocridad.

La elección es tuya.

Abrimos las últimas 6 plazas hasta Septiembre en FLOW Performance.

Tienes el formulario de acceso en este enlace.

Mis 3 tiny victories

  1. Disfrutar de un domingo inolvidable.
  2. Coger de nuevo la inercia que necesitaba.
  3. Tomar una decisión importante sin precipitarme.

Mi pregunta incómoda

¿Qué es lo que realmente quieres?

Tiny Victories

Read more from Tiny Victories

095: Una rebelión contra la... Jan 29 · tiny victories. 4:01 Hay algo que llevo tiempo viendo y que cada vez me cuesta más ignorar.El sector del entrenamiento está en horas bajas. Mucho ruido. Mucho postureo. Mucha promesa vacía. Programas baratos, procesos mediocres y servicios que confunden profesionalidad invirtiendo más horas en la puesta en escena, que en la calidad de lo que ofrecen. Y lo peor no es eso. Lo peor es que lo hemos normalizado. Yo no soy de quejarme. Nunca lo he sido. Odio...

094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...

093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...