Dejo de ser híbrido (lee hasta el final)


Hola de nuevo, otra semana más sumando victorias.

Están siendo días de mucho foco mental, claridad en mis nuevos propósitos y mucho trabajo en diseñar bien los planos y la estructura para el año que viene.

Sí, yo ya estoy en 2025.

Prefiero anticiparme y tener todo lo más controlado posible.

Quiero que sea un año espectacular y que podamos disfrutarlo juntos.

Ya tengo el calendario de competiciones y viajes, pero quiero esperarme a enero para desvelarlo en YouTube.

Pero hay algo que si que puedo adelantaros y quiero que seáis los primeros en saberlo.

❌ Dejo de ser híbrido

La industria del fitness en España es tan absurdamente mainstream que no ha tardado ni un año en cargarse el término "híbrido".

Creo que ya es hora de abrir este melón, porque las redes sociales se han convertido en una charcutería y todo el mundo está asumiendo la etiqueta de ser “híbrido” sin tener ni puta idea de qué significa esto.

Aunque ambos conceptos combinan fuerza y resistencia, el entrenamiento concurrente y el entrenamiento híbrido tienen enfoques distintos y responden a objetivos diferentes.

Así que después de estar llevando al límite a mi cuerpo durante 3 años,

voy a intentar aclarar estas diferencias para entender dónde encaja cada uno.


Entrenamiento concurrente: el enfoque funcional y adaptativo


El entrenamiento concurrente tiene como objetivo mejorar cualidades físicas específicas (fuerza y resistencia) para rendir mejor en un deporte principal, generalmente uno basado en habilidades o puntuaciones. Por ejemplo:

• Un tenista que entrena fuerza para potenciar su saque o resistencia para aguantar largos partidos.

• Un corredor que añade fuerza para mejorar su economía de carrera.

En este caso, la fuerza y la resistencia no son el objetivo final, sino herramientas para optimizar el rendimiento en un deporte determinado, es decir, para los que veis Telecinco, usas una para mejorar en la otra.

Entrenamiento híbrido: la fusión de dos mundos

El entrenamiento híbrido, en cambio, va un paso más allá: busca maximizar el rendimiento tanto en fuerza como en resistencia como objetivos finales, no como medios para mejorar en un deporte distinto. Es decir, aquí el deportista se mide por métricas específicas de ambos dominios, como un total de powerlifting y el tiempo en una carrera de 10 km.

Ejemplos:

• Alguien que quiere sobresalir en levantamientos máximos mientras mejora sus tiempos en maratones.

• Un atleta que compite en pruebas donde fuerza y resistencia son evaluadas de forma paralela, como el CrossFit o Hyrox.

En el entrenamiento híbrido, fuerza y resistencia son los protagonistas, no un complemento para otro deporte.

Mi opinión: la diferencia está en el propósito

La clave para diferenciar ambos enfoques radica en el objetivo final.

El entrenamiento concurrente es más adaptativo: toma lo mejor de la fuerza y la resistencia para potenciar el rendimiento en un deporte externo.

Es ideal para deportes como el fútbol (bueno no estoy muy seguro de si esto es un deporte a día de hoy), el rugby, el CrossFit, si lo consideramos como un deporte en sí o la nueva modalidad deportiva como es el Hyrox.

El entrenamiento híbrido, por otro lado, es más específico y desafiante.

Aquí, el reto está en rendir al máximo en dos disciplinas que compiten entre sí por recursos fisiológicos, como fuerza en estado puro y resistencia aeróbica.

Es un enfoque que requiere planificación detallada para minimizar el efecto de interferencia y maximizar las adaptaciones en ambas áreas.

Ambos métodos son válidos, pero creo que el entrenamiento híbrido representa un nivel superior de compromiso: no es solo un medio para otro fin, es un fin en sí mismo, siempre y cuando entiendas que por mucho que quieras poner a prueba tus límites,

la fisiología siempre gana.

Hablaré de ello más en profundidad en el futuro tanto en YouTube como por Instagram.

Si has llegado hasta aquí, he dejado de ser híbrido como la mayoría de chupopteros que ves en redes sociales.

Sigo siéndolo, con un enfoque mucho más realista y alejado de todo el rebaño.

Si quieres saber cómo lo hago, apúntate a la lista de espera de HYBRID.OS

El 12 de diciembre desvelaré todo.

Pablo


Tiny Victories

I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.

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