Espero que hayas pasado esta primera parte de las fiestas navideñas haciendo lo que más te gusta, comiendo mucho y rodeado de familia y amigos. O quizá, con suerte, todo a la vez. Voy a pasarme más a menudo por aquí, con una entrada los lunes (en vez de los martes) y otra los jueves. Me está gustando volver a escribir y me está aportando una barbaridad en cuanto a claridad de ideas y conexión con vosotros. Así que, doble ración semanal a partir de ahora. Llevo unos días pensando en hacer wrapped, recap o resumen del año a mi manera. Ha sido el mejor año de mi vida. Sin embargo, como siempre digo, la palabra detalle se me queda corta para los momentos mágicos que he vivido a lo largo de este año, como para tildarlo con esa palabra que me resuena tan vacía. Siempre que echamos la vista atrás y buscamos entre nuestros recuerdos, nuestro cerebro tira de los momentos que de verdad nos han marcado y los pone en primera fila. Todos podríamos hacer un top 10 de recuerdos y momentos únicos cada año. Pero hoy, quiero que hagamos juntos un pequeño examen de conciencia y rebusquemos un poco más a fondo. Que intentemos darle la importancia que no le dimos a otros recuerdos y nos marquemos un top 50. Abramos esa puerta al rincón olvidado. Un rincón, donde guardamos todos esos detalles que nos sacaron una sonrisa, y que no tuvimos el tiempo para saborearla. La mirada que te cruzaste con esa chica que te gustaba por la calle. El tupper de domingo de tu madre en la nevera. La llamada de un colega en uno de esos días para olvidar. Cuando te dejaron pasar en la fila de compra por llevar solo un par de cosas. Ese mensaje que recibiste de repente de alguien al que echabas de menos. Una llamada con tu abuela. Tu perro recibiéndote como loco después de un día de mierda. En fín, todas esas pequeñas victorias y recuerdos que no merecen ser olvidados. Y que probablemente, hagan que acabes el año valorando más lo que tienes y sintiéndote más afortunado de lo que pensabas. Mis 3 tiny victories de estos días
Otra pregunta incómoda¿A qué le has dicho que sí por última vez, sabiendo que no estabas convencido del todo? |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...
Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...
Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...