New Broadcast


1. Mi semana de entrenamiento

Hola, Reader.

¡It's race week baby!

¿Lo hueles? Me encanta competir y esta semana la disfruto como un enano. Todo el trabajo está hecho y lo duro de hacer un Ironman, no es "hacerlo", es la preparación en sí. Todas las horas invertidas, el sacrificio constante, los planes rechazados, los entrenamientos en solitario. Tú, a solas con tus monstruos.

Llego en el mejor pico de forma de mi vida, literalmente. Los datos están ahí, pero lo bonito y a la vez tan duro de este deporte, es que lamentablemente da igual cómo llegues de forma. Bueno, no es que de igual, al menos no del todo. Este finde fue el campeonato del mundo en Kona, mi sueño por cumplir y un buen amigo compitió allí. Es alguien que va a dar mucho que hablar a nivel nacional ya os lo aseguro, pero a pesar de estar a un nivel espectacular, una medusa quiso que lo que debería haber sido un sueño, su sueño, se quedara en un abandono y una impotencia inconmensurable.

Os podéis imaginar.

Con esto, quiero dejar claro que este deporte tiene mucho de eficiencia, análisis y datos. Pero también tiene mucho de un cúmulo de factores que no puedes controlar. Y tienes que aceptarlo y saber seguir adelante. Pase lo que pase el sábado, estaré preparado.

2. Un entrenamiento para ti

Lower body

A1 Pogo - 3x1' I 10"

A2 GHD Sit up - 3x10-15 I 2010 I 60"

B1 Sentadilla - 2x3-4 TS / 2x6 BS I 3010 I 30"

B2 Broad jump - 4x3 MAX I 10X0 I 180"

C1 Landmine RDL - 3x6-8 I 3010 I 60"

C2 Aducciones Copenhagen - 3x10-12 I 3010 I 120"

D1 Gemelo sentado - 3x10-15 I 4010 I 60"

Si vas a ponerlo en práctica, puedes adaptar algún ejercicio si no te manejas aún con el o no dispones de material, pero hazte un favor y mantén la estructura, no quieras ir al fallo y respeta el tempo de cada ejercicio.

3. ¿Por qué estás dispuesto a luchar?

Adaptación de uno de mis artículos favoritos de Mark Manson

Todo el mundo quiere lo que se siente bien. Todos quieren una vida sin preocupaciones, feliz, con amor increíble, relaciones apasionantes, verse perfectos, tener dinero y reconocimiento, ser tan respetados y admirados que cuando entras a una habitación, la gente se haga a un lado como si Moisés hiciera de las suyas.

Y claro, eso suena bien.

Si te pregunto, “¿Qué quieres en la vida? y respondes algo como, “quiero ser feliz, tener una buena familia y un trabajo que me guste,” es tan común que casi no significa nada.

La pregunta realmente interesante, una que quizá no te has hecho antes, es: ¿Qué dolor quieres en tu vida? ¿Por qué estarías dispuesto a luchar? Porque eso parece ser lo que más influye en cómo terminan nuestras vidas.

¿Qué dolor estás dispuesto a aceptar?

Todos quieren tener un trabajo increíble y libertad financiera, pero pocos están dispuestos a aguantar semanas de 60 horas, largos trayectos, burocracia y papeles, y el eterno infierno que puede suponer la preparación de un Ironman. Quieren el éxito sin arriesgar, sin sacrificio, sin esa gratificación postergada que implica acumular riqueza.

Todos quieren una gran relación, pero no todos están dispuestos a pasar por las conversaciones difíciles, los silencios incómodos, los sentimientos heridos y el drama emocional que exige llegar allí.

La mayoría piensa que el dolor es algo negativo que hay que evitar a toda costa, pero en realidad es mucho más complicado que eso. Todos somos capaces de darle sentido a nuestro dolor, y eso, en realidad, puede darle propósito a nuestra vida.

Pero la mayoría no lo entiende, y terminan conformándose. Y se preguntan “¿Y si…?” durante años, hasta que esa pregunta se transforma en “¿Eso era todo?” Y cuando el abogado se va y el cheque de pensión está en el correo, piensan, “¿Para qué fue todo esto?” Quizá por los estándares que bajaron veinte años atrás, o quizá por nada en absoluto.

La felicidad requiere lucha. Lo positivo es el efecto secundario de lidiar con lo negativo. Puedes evitar las experiencias negativas hasta que vuelven a rugir y aparecen en tu vida.

Al final, todos buscamos más o menos lo mismo. Lo positivo es fácil de manejar, pero es en lo negativo donde la mayoría luchamos, por definición. Lo que obtenemos de la vida no se determina por los sentimientos positivos que deseamos, sino por los sentimientos negativos que estamos dispuestos y somos capaces de soportar para llegar a esos buenos momentos.

La gente quiere un físico increíble. Pero no terminas con uno a menos que de verdad disfrutes el dolor y el estrés físico de pasar horas en un gimnasio, a menos que ames medir y calcular cada bocado y planificar tu vida en porciones del tamaño de un plato.

Muchos sueñan con montar su propio negocio o alcanzar independencia financiera. Pero solo triunfan quienes son capaces de apreciar el riesgo, la incertidumbre, el fracaso repetido, y las horas interminables dedicadas a algo sin la certeza de que funcionará.

La calidad de nuestra vida no la determinan nuestras experiencias positivas, sino la calidad de nuestras experiencias negativas. Volverse bueno en lidiar con experiencias negativas es volverse bueno en la vida.

Hay toneladas de malos consejos que dicen “¡Solo tienes que desearlo lo suficiente!” Todo el mundo quiere algo. Todo el mundo quiere algo “suficiente.” Pero no todos saben lo que realmente quieren, o mejor dicho, lo que están dispuestos a desear “lo suficiente”.

Si encuentras que quieres algo año tras año, pero no pasa nada y nunca te acercas, quizá lo que realmente quieres es una fantasía, una idealización, una promesa falsa. Tal vez solo disfrutas el deseo, no el objetivo en sí.

Una vez, le pregunté a alguien “¿Cómo eliges sufrir?” Y se me quedó viendo como si tuviera doce narices. Pero pregunto porque eso me dice mucho más sobre esa persona que sus deseos o fantasías. Porque hay que elegir algo, no se puede vivir sin dolor. No todo son rosas y arcoíris.

Y en última instancia, esa es la pregunta que importa. El placer es una pregunta fácil, y prácticamente todos tenemos respuestas similares. La pregunta interesante es el dolor.

¿Qué dolor estás dispuesto a sostener?

Esa respuesta te llevará a alguna parte. Es la pregunta que puede cambiar tu vida. Es lo que te define, lo que me hace a mí, yo; y a ti, tú.


Estoy subiendo todos los días en instagram un Vlog sobre nuestras aventuras por Florida.

¡Espero que te gusten!

Gracias por leerme y estar ahí,

De corazón

Pablo

Tiny Victories

I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.

Read more from Tiny Victories

Justin Bieber no es híbridotiempo de lectura 5 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 16, 2026 115: Justin Bieber no es híb... Apr 16 · tiny victories. 5:42 Llevo tres días escuchando en bucle a Justin desde su actuación en Coachella, pero no por el morbo ni por el debate fácil de si fue un genio o un vago, ni siquiera por el MacBook, el show o los millones que cobró, sino por lo que había debajo de todo eso, porque la mayoría de la gente vio a un tío subirse a uno de los escenarios...

Una oda a la amistadtiempo de lectura 4 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 13, 2026 114: Una oda a la amistad Apr 12 · tiny victories. 4:01 Ayer salí del cine con una sensación rara en el cuerpo después de ver Project Hail Mary, protagonizada por Ryan Gosling. Rara en el buen sentido. De esas que no sabes muy bien cómo explicar sin que suene cursi o exagerado, pero que se te queda dentro dando vueltas durante horas, incluso días. No es solo una película de ciencia ficción. Es una...

Nunca pensé aprender esto en una piscina públicatiempo de lectura 5 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| ABRIL 9, 2026 Nunca pensé aprender esto en... Apr 9 · tiny victories. 4:46 Te voy a decir algo que probablemente no esperabas aprender entrenando en una piscina pública: Educación, saber estar y sentido común. O mejor dicho, lo que la gente refleja cuando nadie les está mirando de verdad. El otro día entré a entrenar como cualquier otro día, con el gorro, las gafas, el reloj listo y...