Quizá no tengas que fingirlo


​
​

Quizá no tengas que fingirlo​​
​
​​tiempo de lectura 6 minutos

disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| SEPTIEMBRE 28, 2026
​

​
​
​

show
150: Quizá no tengas que fin...
Sep 28 · tiny victories.
5:42
Spotify Logo
 
​

​
​
​
Hace unos días, iba escuchando un episodio de Modern Wisdom, el podcast de Chris Williamson, de camino en coche a Cantabria y me quedé enganchado a una frase. Seguramente conoces esta:

Fake it until you make it.

Fíngelo hasta que lo consigas.

Chris proponía cambiarla por:

Make it until you believe it.

Hazlo hasta que te lo creas.

Me flipó.

Porque parece un pequeño cambio semántico, pero cambia bastante lo que te estás pidiendo a ti mismo.

Con la primera, siento que tengo que convencerme de que ya soy alguien que todavía estoy intentando ser. Proyectar seguridad. Entrar en una reunión como si dominara el tema que se va a tratar. Hacer una presentación con la tranquilidad de un comunicador nato. Presentarme en una línea de salida con la mentalidad de un profesional.

Sin embargo, con la propuesta de Chris puedo empezar desde un lugar mucho más honesto:

No sé si soy capaz, pero voy a intentar averiguarlo.

Y, joder, qué alivio.

Porque hay días en los que eso es toda la confianza de la que dispones.

Hay algo agotador en sentir que, además de hacer algo difícil, tienes que hacerlo creyendo en ti.

Ya cuesta empezar a entrenar después de meses sin moverte, sentarte a escribir algo que quizá no le interese a nadie u ofrecer un trabajo por el que todavía te da apuro cobrar, como para encima tener que sentirte preparado.

Cuando tenga más confianza.

Cuando deje de sentirme un fraude.

Cuando esté seguro de que esto es lo mío.

Lo complicado es que hay cosas que sólo puedes descubrir haciéndolas.

Puedes darle muchas vueltas a si serías capaz de hablar delante de otras personas, pero llega un momento en el que tienes que abrir la boca con el corazón acelerado y comprobar qué pasa.

Y puede salir regular.

Puedes perder el hilo, hablar demasiado rápido o recordar después una frase que habría quedado muchísimo mejor.

Aun así, ahora sabes algo que antes no sabías: has pasado por ahí.

Tienes una experiencia sobre la que trabajar.

La próxima vez quizá sigas nervioso, aunque ahora ya habrá una pequeña parte de ti que pueda decir ya he pasado por esto antes.

A veces la confianza llega después. Bastante después.

Mientras pensaba en todo esto, me parecía importante separar dos cosas que solemos meter en el mismo saco.

Actuar sin sentirte preparado y fingir que ya sabes lo que haces son cosas diferentes.

Puedes aceptar un reto y reconocer que tienes mucho que aprender, puedes empezar un proyecto con dudas, puedes compartir una idea sin presentarla como una verdad absoluta.

Estar empezando no te convierte en un impostor.

Aunque te sientas torpe.

Aunque haya alguien haciéndolo infinitamente mejor.

Aunque todavía no sepas responder a todas las preguntas.

Creo que a veces nos cuesta permitirnos ese lugar tan poco vistoso y nos olvidamos muy rápido de que todos, en algún momento, siempre seremos principiantes que se toman en serio lo que están aprendiendo.

Queremos saltarnos la parte en la que nuestro trabajo todavía no está a la altura de nuestro criterio.

Sabes cómo te gustaría que saliera, ves lo lejos que estás y te entran ganas de dejar la preparación y tus entrenamientos porque quizá no sirves para esto.

Pero ese primer intento también forma parte de aprender.

El problema es que internet tampoco ayuda demasiado.

Vemos el cuerpo, la empresa, los resultados, la soltura con la que alguien habla ante una cámara.

El trabajo cotidiano que sostiene todo eso se ve mucho menos.

Y es fácil enamorarse de una imagen sin preguntarse si te interesa la vida que hay detrás.

¿Te gusta escribir o te gusta imaginar que has escrito un libro?

¿Quieres ese reto deportivo lo suficiente como para hacer también los entrenamientos aburridos?

No lo pregunto para quitarte ilusión a nada, simplemente me parece una forma de elegir con algo más de honestidad.

Porque hacer también sirve para descubrir que algo no te gusta tanto como pensabas, que ese objetivo ya no encaja contigo o que necesitas cambiar el ritmo y pedir ayuda.

La experiencia te da información, incluso cuando no confirma lo que querías creer.

Conviene escucharla.

Hay una parte de make it until you believe it que encaja especialmente bien con lo que significa esta newsletter.

Las pruebas que vas acumulando pueden ser pequeñas. Tan pequeñas que te dé vergüenza contarlas.

Has salido a caminar.

Has escrito dos párrafos.

Has hecho esa llamada que llevabas días posponiendo.

Has vuelto después de una semana en la que se fue todo al carajo.

Desde fuera, quizá nadie vea nada extraordinario. Pero tú sabes lo que te estaba costando.

Y ahora tienes algo concreto que recordar cuando aparezca el habitual yo nunca soy capaz.

Bueno. Nunca, nunca… tampoco.

El otro día sí pudiste.

Eso no garantiza que mañana vaya a salirte. Tampoco necesitas convertir cada día en un examen ni justificar tu valor con una lista de tareas completadas.

Habrá días en los que no puedas, pero sigues mereciendo el mismo respeto.

Y te aseguro que merece la pena reconocer las veces que sí, sobre todo si tienes la costumbre de borrarlas de tu memoria en cuanto algo sale mal.

También necesitas contarte la parte de tu historia en la que lo intentaste y pudiste.

Esta semana te propongo algo pequeño.

Piensa en una cosa que estás aplazando hasta sentirte más seguro.

Elige un paso que puedas dar con la confianza que tienes hoy. Algo concreto, asumible, que esté en tus manos.

Dedícale veinte minutos y después, reconoce lo que has hecho antes de correr a señalar todo lo que falta.

Puede que acabes y sigas dudando de ti.

Está bien. Ya habrá tiempo para que la forma en la que te ves alcance a lo que estás aprendiendo a hacer.

De momento, tienes ese primer paso hecho.

Y puedes construir a partir de ahí.

​
​
Puedes agendar tu llamada de ADMISIÓN AQUÍ.​

Creo que esto puede ayudarte

Tiny Victories

I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.

Read more from Tiny Victories

Yo también empecé de cerotiempo de lectura 6 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| OCTUBRE 22, 2026 155: Yo también empecé de ce... Oct 22 · tiny victories. 5:18 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. Yo también me apunté a un Ironman sin saber nadar, sin tener bicicleta y como bonus extra, sin saber montar sin ruedines (literalmente). Si solo te cuento eso, puedes pensar que soy otro de esos calentaos a los que ahora les pido un poco de cabeza. Por eso necesito contarte la parte...

¿Qué esperas que cambie cuando lo consigas?tiempo de lectura 6 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| OCTUBRE 12, 2026 154: ¿Qué esperas que cambie... Oct 12 · tiny victories. 6:11 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. Imagina que mañana consigues eso que llevas tanto tiempo persiguiendo. Te dan el puesto. Tu negocio empieza a funcionar. Llegas a la cifra que tenías en la cabeza. Por fin ves en el espejo, el cuerpo por el que has trabajado durante meses. La alegría es real y se te...

Estar o dar tu 100%, esa es la cuestióntiempo de lectura 6 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| OCTUBRE 5, 2026 153: Estar o dar tu 100%, es... Oct 8 · tiny victories. 5:16 No cambiamos cuerpos. Transformamos personas. Esta semana, en una llamada de seguimiento con un atleta, hablamos de la frustración que aparece cuando no consigues estar al 100% en tus entrenamientos. Estás comprometido. Quieres mejorar. Sabes que el proceso necesita tiempo y has aceptado hacer el trabajo. Pero llega...