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Hay canciones que no se olvidan. Hay frases que te marcan para siempre. Hay historias que inspiran. Que se te clavan y te obligan a decidir. “Si vas a hacerlo, hazlo. Di lo que puedes hacer. Haz lo que dices. No metas solo un pie en el agua. No juegues a medias. Porque lo que nos roba el sueño no es fallar, es quedarnos con la duda de qué habría pasado si lo hubiéramos dado todo.” Cuando lo escuché por primera vez, algo hizo clic. Vuelve a escucharlo si lo necesitas. Insisto. Algo así se me pasó por la cabeza cuando me dije que algún día competiría en el Mundial de Ironman. No tenía experiencia, ni técnica, ni garantías. Lo único que tenía era un propósito. Y, créeme, eso basta para empezar. El resto es ruido. Ni disciplina. Ni constancia. Ni motivación. El porqué lo haces. La sociedad moderna está llena de gente impaciente, que quiere resultados inmediatos, que empieza cosas pero nunca las termina, que habla de todo pero hace poco. Y la vida no espera. No hay ensayo general. O lo haces, o no lo haces. Charles Bukowski lo llevó al extremo en su poema más brutal: “Si vas a intentarlo, ve hasta el final. De lo contrario, ni siquiera empieces. Esto puede significar perder amigos, familia, trabajos, certezas… Puede significar pasar hambre, frío, aislamiento. Pero lo harás, y será mejor que cualquier cosa que puedas imaginar. Es la única lucha buena que hay.” ¿Te das cuenta? No es un discurso motivacional. Es un recordatorio incómodo: la vida no está hecha para jugar a medias. Lo más duro no es fracasar. Lo más duro es no saber nunca si podrías haberlo conseguido. Quedarte con el “¿y si…?” que te persigue en silencio durante años. Por eso, cuando alguien me pregunta qué me empuja a seguir, la respuesta es simple: No quiero vivir con esa duda. Prefiero darlo todo y fallar, antes que mirar atrás y saber que me quedé corto porque tuve miedo. Quizás tu versión de “Ironman” no tenga nada que ver con el deporte. Puede ser un proyecto, una relación, un cambio de vida que llevas demasiado tiempo aplazando. No importa lo que sea. Lo único que importa es si te atreves a jugar en serio. Porque cuando apuestas de verdad, al menos descubres quién eres. Cuando apuestas a medias, siempre pierdes. Mis 3 tiny victories
Mi pregunta incómoda¿Vas a lanzarte de una vez o seguirás probando cómo está el agua? |
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093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...