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No hay libro que te enseñe esto. Ni entrenador que lo garantice. Ni resultado que lo asegure para siempre. Esa sensación de que lo tienes todo para lograrlo… y a la vez, que quizá no sea suficiente. Esa maldita montaña rusa emocional de los que sueñan en grande. Llevo toda la semana intentando encontrar la diferencia entre la confianza y la creencia. Y en uno de mis ya rutinarios, entrenamientos en solitario, conseguí encontrar algo que pudiera llevarme a una respuesta: “La confianza se gana con pruebas. La creencia nace sin ellas.” Puedes creer que tienes potencial… aunque todavía no hayas demostrado nada. Como cuando de pequeño ves a los mayores en el colegio hacer cosas que parecen imposibles. Ese niño no tiene medallas, ni marcas, ni experiencia. Pero tiene algo que muy pocos conservan al crecer: fe en lo que puede llegar a ser. La confianza viene después. Con los kilómetros. Con los errores. Con las veces que te levantas cuando podrías rendirte. Pero entre ambas —entre lo que aún no has demostrado y lo que ya sabes hacer— hay un puente. Ese puente se llama confianza en ti mismo. Y se construye con cada decisión difícil que eliges no evitar. Llevo años entrenando para este momento. Y no, no soy el más fuerte. Ni el más rápido. Pero hay algo que me hace levantarme cada día con hambre: Sigo creyendo que puedo. Aunque no tenga garantías. Y cada día que entreno, fortalezco mi confianza. Aunque no tenga certezas. Eso es lo más difícil de todo este camino. No el día de la competición. No las últimas horas de esfuerzo. Sino las putas semanas donde te preguntas si de verdad servirá para algo. Aguantar años sin bajar el sueño a “algo más razonable”. No conformarte. Seguir pidiendo más de ti, incluso cuando parece que ya has hecho suficiente. Eso no te lo enseña nadie. Eso se entrena por dentro. Quizá hoy te estás preguntando si vale la pena seguir. Si de verdad puedes lograrlo. Si ya no es demasiado tarde. O si no estás simplemente soñando en vano. Mi respuesta no vale de nada si tú no crees ciegamente en ello. Pero te lanzo esta pregunta, por si puede servirte como guía: ¿Puedes permitirte no creer en ti, sabiendo lo que está en juego si lo haces? |
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...