|
Cada enero, la historia se repite. Gente que promete que “este año va con todo”. Corren más, comen menos, entrenan cada día, suben stories con frases épicas… Y en marzo ya no queda ni el postureo. No fallan por falta de intensidad. Fallan porque confunden la intensidad inicial que te brinda la motivación con la constancia. Y lo peor es que muchos siguen creyendo que necesitan más caña, cuando lo que necesitan es más paciencia. La intensidad te hace sentir vivo. La constancia te hace avanzar. La primera te da dopamina. La segunda te da resultados. Pero vivimos en una cultura que glorifica el “todo o nada”. El “voy a reventar el gym”, el “hoy muero entrenando”, el “no pain no gain”. Y claro, te lo crees. Hasta que tu cuerpo se rompe. Hasta que te levantas sin ganas. Hasta que descubres que el exceso también es una forma de rendirse. Porque entrenar al 100% un día y al 0% tres, no te hace fuerte. Te hace irregular. La constancia no brilla, no vende y no emociona. Pero es lo que sostiene a los que realmente progresan. Yo también tuve mi época de “más es más”. Me levantaba a las 5, doble sesión, sin descanso, sin criterio. Me sentía invencible… hasta que peté como una palomita. El fisio me dijo algo que me cambió la forma de pensar: “Estás tan obsesionado con rendir, que te estás olvidando de construir.” Y tenía razón. Confundía esfuerzo con eficacia. Creía que cuanto más sudara, más avanzaría. Pero en realidad estaba cavando mi propio agujero. Volví a lo básico: frecuencia, estructura, descanso. Y por primera vez en mucho tiempo, dejé de retroceder. No por entrenar más duro, sino por hacerlo de forma sostenible. Ser constante no es ser aburrido. Es ser inteligente. Es entender que el progreso no se mide en cuanto sudes, sino en tu maldita perseverancia. Que entrenar cuatro días a la semana durante un año, vale más que entrenar todos los días durante un mes. Y que tener el control de tu esfuerzo es lo que separa al amateur del atleta. En FLOW no te enseñamos a entrenar más fuerte. Te enseñamos a entrenar mejor. Porque más no siempre es mejor. Pero mejor, repetido muchas veces, te cambia la vida. Tu transformación no depende de tu intensidad. Depende de tu constancia. Porque lo que te cambia no es lo que haces un día, sino lo que no dejas de hacer cuando nadie está mirando. 12 semanas para acabar el 2025 como mucha gente quiere empezar 2026. Tú eliges. |
I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.
La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...
Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...
Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...