|
Estás fuerte. Tiras bien de peso. El espejo te devuelve una imagen con la que te sientes bastante orgulloso. Pero hay un pequeño detalle… Subes una cuesta y parece que te falta el alma. Corres 3km seguidos y tu frecuencia cardíaca está en Marte. Y ya ni hablemos de hacer una tirada larga o una serie de 400m sin parecer un culturista deshidratado a punto de explotar. Si te pasa esto, no eres el único. Es uno de los patrones más repetidos en los últimos años. Gente que viene del gimnasio, que cuida su físico, pero que se ha olvidado de entrenar su sistema más importante: el cardiovascular. No estás roto. Te estás autolimitando. Tu cuerpo es capaz de rendir. Tus músculos tienen fuerza. Pero hay una parte de ti que está completamente dormida: tu motor. El corazón, los pulmones, tu capacidad aeróbica… Todo eso que no se ve, pero que lo cambia todo. Y que llevas años sin entrenar de verdad. La buena noticia es que puedes mejorarlo mucho más rápido de lo que crees. La mala es que si no haces nada, seguirás estancado en la misma sensación de falta de aire, frustración y miedo a perder masa muscular si corres “demasiado”. El miedo a correr que no te deja avanzar Hay algo que escucho a menudo:
“Es que si corro, pierdo masa muscular…” Y te entiendo. Has construido algo con esfuerzo, y te aterra que se te vaya en un sprint. Pero déjame decirte algo muy claro: Lo que pierdes cuando corres mal no es músculo. Es progreso. Pierdes progreso porque lo haces sin estructura. Porque te metes a correr 10K del tirón o a un club de running con un plan general para todos y pretendes estar a la altura sin haber trabajado tu base aeróbica previamente. Porque haces cardio en ayunas en lugar de aprender a correr bien. No es la carrera lo que te frena. Es no saber cómo integrarla dentro de tu planificación. Lo que necesitas no es más motivación. Es una buena base. Para dejar de ahogarte al correr, no necesitas más voluntad. Necesitas un plan. Uno que respete tu contexto actual. Uno que entienda que vienes del gimnasio, no del atletismo. Uno que sepa cómo introducir la carrera de forma progresiva, estratégica y compatible con tu entrenamiento de fuerza. Esto no va de dejar las pesas. Va de no tener que elegir entre estar fuerte… o rendir.
¿Qué puedes hacer ya para empezar?
|
094: Quién eres cuando nadie... Jan 25 · tiny victories. 5:05 El sábado, volviendo de Andorra solo en el coche, me di cuenta de algo que —aunque llevo años diciendo—, solo entiendes de verdad cuando bajas un poco el ruido: todo pasa por tu identidad.No por objetivos.No por motivación.Por tu identidad.James Clear lo explica mejor que nadie: no escribes un libro porque te obligas a escribir una hora al día.Eso es el final de la historia, no el principio.El principio es otro: soy escritor.Y...
093: El caminante sobre el m... Jan 22 · tiny victories. 5:16 Te va a parecer una tontería, pero cuando haces cosas, pasan cosas. La parálisis por análisis o el síndrome del impostor, se solventan con muchas pequeñas dosis de hacer cosas. De tomar acción. Y cuando vas avanzando y acumulando progresos, cagadas, errores, aprendizajes y en definitiva, pequeñas victorias, llega un momento jodido en la vida que casi nadie te explica. Y no es que la vida venga con un manual de instrucciones que vas...
092: De identidad, ajedrez y... Jan 18 · tiny victories. 5:10 Hay una frase que me persigue desde hace tiempo: confía solo en el movimiento. No en lo que dices que quieres. No en todos esos propósitos que apuntas en tu libreta. No en lo que piensas sobre ti. En lo que haces. Alfred Adler decía que todo comportamiento está orientado a un objetivo. Todo. Incluso el que te está jodiendo la vida. Quiero compartirte la lección que saqué de estudiar su manera de entender la vida. Si no estás donde...