¿Y ahora qué?


show
67: ¿Y ahora qué?
Sep 21 · tiny victories.
4:18
Spotify Logo
 

Casi todo el mundo quiere escuchar historias de éxito.

De superación. De gente que lo consiguió. De finales épicos y recompensas merecidas.

Sé que todos aquí querríais o esperabais mejor dicho, leer otra entrada diferente.

Pero, ¿y si hoy no toca hablar de eso?

¿Y si hoy te escribo sobre lo que pasa cuando no lo consigues?

Sobre lo que se siente cuando todo tu mundo gira en torno a una fecha… y esa fecha llega, pero no como esperabas.

Sobre lo que pasa cuando, después de un año preparándolo todo al milímetro —entrenamientos, negocios, equipo, logística, cabeza, corazón—, llega el día y la mala suerte decide que hoy no.

Eso fue el Mundial para mí.


Pinché dos veces en la bici. Y no pude terminarlo.

Ni cruzar la meta.

Ni vivir lo que llevaba tanto tiempo imaginando.


Se me cayó el alma al suelo.

No solo por lo deportivo.

Sino por todo lo que había detrás: el esfuerzo, los sacrificios, la disciplina diaria, las decisiones incómodas, la gente que apostó por mí, el equipo que confió, el Pablo de hace años que soñaba con estar ahí.


No os podéis llegar a imaginar la impotencia y frustración de ver como mi sueño se acababa a las primeras de cambio, volviendo con la bici a cuestas, roto de dolor, descalzo durante más de 10 kilómetros hasta el apartamento porque nadie pudo ayudarme.

Todo eso pesó como una losa.

Pero te escribo esto porque sé que no soy el único que ha tenido días así.

Sé que tú también has vivido momentos en los que el mundo se cae y no sabes ni cómo recomponerlo.

Y no quiero hacerme la víctima. No quiero que esto suene a palmadita en la espalda ni a “pobrecito Pablo”.

Porque hay una realidad cruda que también me repito cada vez que las cosas no salen:

A nadie le importa.

Y sé que puede parecer duro y difícil de entender, pero no le importas a nadie tanto como deberías importarte a ti mismo.

A nadie le importa si estabas herido, si llevabas un año sin descanso, si lo diste todo.

El mundo no se detiene por ti.

Y por cruel que suene… eso puede ser una gran ventaja. Porque te obliga a decidir: o te quedas ahí tirado, esperando compasión, o haces algo con lo que te ha pasado.

Y yo he elegido hacer algo.

No puedo cambiar lo que pasó en Niza. Pero sí puedo decidir qué hago con eso.

Y eso es lo que me está ayudando a levantarme.

Como dice Jocko Willink:

Good.

No salieron las cosas como esperabas…

Good.

Ahora tienes más tiempo para prepararte mejor.

Good.

Ahora sabes qué cosas todavía puedes afinar.

Good.

La vida no es justa.

Pero sigues vivo, así que puedes volver a intentarlo.

Y eso haré.

Tengo dos fechas marcadas: Challenge Mallorca (18 de octubre) y Cozumel (23 de noviembre).

Dos oportunidades para redimirme.

Pero más importante aún: dos oportunidades para volver a levantar la cabeza y demostrarme que no compito por los aplausos, ni por los likes, ni por el reconocimiento… sino por mí.

Por lo que significa para mí este camino.

Por lo que me obliga a ser.

Por lo que me construye cada día.

Esta entrada no va solo de triatlón.

Ni siquiera quiero ser el protagonista.

Va de ti.

Va de lo que tú haces cuando la vida no sale como esperabas.

Cuando te quitan lo que dabas por hecho.

Cuando no llega el reconocimiento.

Cuando trabajas en silencio y parece que nadie ve tu esfuerzo.

Va de que no necesitas que el mundo se preocupe por ti.

Lo que necesitas es hacer algo que haga que los demás se preocupen por sí mismos.

Crear.

Ayudar.

Acompañar.

Ser ejemplo.

Volver a intentarlo.

Convertir el dolor en algo útil.

Porque la atención es fugaz, pero el impacto es permanente.


Y cada vez que eliges levantarte cuando nadie te mira…

Estás cambiando tu historia.

Estás construyendo tu carácter.

Estás ganando, aunque no hayas cruzado ninguna meta.

Y eso también cuenta.

Sigue acumulando pequeñas victorias.

Incluso —y sobre todo— cuando nadie esté mirando.

Tiny Victories

I am a coach, athlete, educator, and content creator. Through my newsletter “Tiny Victories,” I explore the art of adding up small daily victories as a path to becoming a better version of oneself. I am the author of The Art of Obsession and Tiny Victories, and founder of FLOW Performance, an online coaching service that transforms lives through the intelligent combination of strength and endurance, not only through training, but also through identity and purpose. Nowadays, I compete in the Ironman circuit as an amateur athlete.

Read more from Tiny Victories

La educación también se entrenatiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 4, 2026 125: La educación también se... Jun 4 · tiny victories. 6:56 Ayer por la mañana casi fallo mi entrenamiento incluso antes de empezar a nadar. Y no por fatiga, ni por falta de ganas, ni por una mala noche de sueño.Sino por una señora de unos 60 años metida en el carril rápido de la piscina. Los que nadáis en piscinas públicas, aunque sean de gimnasios privados, sabéis perfectamente de qué...

Una vida con sentido(solo necesitas 4 cosas)tiempo de lectura 7 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| JUNIO 1, 2026 124: Una vida con sentido Jun 1 · tiny victories. 6:54 Desde siempre, he pensado que es el libro quien elige el momento oportuno de que lo leas. Por eso, hay textos que no lees. Te encuentran. Aparecen justo cuando llevas semanas intentando ordenar algo que no sabes muy bien cómo explicar. Justo cuando has pasado por demasiadas idas y venidas internas. Justo cuando la vida...

Cuando hacer más deja de ser la solucióntiempo de lectura 8 minutos disponible en FLOWPERFORMANCE.ES| MAYO 29, 2026 123: Cuando hacer más deja d... May 29 · tiny victories. 8:40 Hay conversaciones que no te dan una respuesta, pero te dejan sin escapatoria. Hace unos días tuve una de esas conversaciones con una amiga. Una conversación que empezó hablando de entrenamiento, rendimiento, objetivos, negocio, presión, psicología deportiva y acabó tocando una herida que, en el fondo, ya sabía que...